lunes, 14 de enero de 2008

FIESTAS DE CACERES

Fiestas
En esta página describimos las fiestas más representativas de Cáceres. Fiestas seguidas con acervo y entusiasmo por cacereños y forasteros. Mención especial merece la Semana Santa, considerada de las más importantes de España.
Romería de San Fabián y San Sebastian: Es una fiesta-romería tradicional que se celebra el 20 de enero en la ermita de los Santos Mártitres, en el Paseo Alto, donde hay venta y degustación de productos de la tierra.
Fiestas de las Candelas y San Blas: Se celebran los días 2 y 3 de febrero. Es una de las más tradiciones de Cáceres, ya que se remonta al año 1561. Comienzan las fiestas con disparo de cohetes, ventas de roscas y folklore.
Semana Santa: Declarada de Interés Turístico Regional. Con fervor y entusiasmo miles de cacereños salen a las calles a acompañar y portar los pasos. Los recorridos por la zona monumental rodean a las procesiones de un incomparable marco.
Estandarte del Cristo Negro
El Nazareno recorre las calles
San Jorge, patrón de Cáceres: Se conmemora la reconquista de la ciudad con luchas de moros y cristianos y quema del dragón en una bella representación en la Plaza Mayor. Luego la fiesta continúa durante todo el día 23 de abril.
Bajada de la Virgen de la Montaña a la Ciudad: Diez días antes del primer domingo de mayo, la Patrona se traslada desde su Santuario a la Ciudad. Es recibida por el Alcalde en Fuente Concejo, donde le entrega el Bastón de Mando de la ciudad; luego continúa la procesión hasta la Plaza Mayor donde es recibida por miles de cacereños entre aclamaciones y muestras de cariño a su Virgen.


Antigua imagen de la Virgen de la Montaña
Festival Womad: Es un Festival Internacional de Música Etnica que se viene celebrando en Cáceres anualmente en el segundo fin de semana de mayo. La ciudad se convierte por unos días en un conglomerado de razas y cultura que conviven pacíficamente en un entorno común.
Feria de Mayo: Es la feria grande de Cáceres. Se celebra a finales del mes de mayo coincidiendo con la festividad de San Fernando. El recinto ferial se llena de luz y color con las casetas y las atracciones para los más pequeños. Las corridas de toros son también centro de atención en estas fiestas.
Festival de Teatro Clásico: Este festival se celebra durante el mes de junio. Se utilizan los escenarios naturales de plazas y palacios de la Ciudad Monumental, al aire libre. Curiosa también es la ambientación medieval que se vive en el casto antiguo durante la celebración del festival. Por este festival han pasado las primeras figuras del teatro.


1)http://es.geocities.com/maltravieso/fiestas.htm
2)http://www.caceresjoven.com/paginas/turismo/extremadura/extrem.asp
3)http://caceres.fiestas.net/
4) http://www.extremaduraturismo.com/menuizq/fiestas/inicio.htm
5)http://es.wikipedia.org/wiki/Fiestas_de_Inter%C3%A9s_Tur%C3%ADstico_de_Extremadura

GASTRONOMIA

Gastronomía de CáceresCáceres, paraíso de caza La abundancia de la caza en Cáceres ha caracterizado siempre su cocina. En algún momento fue una carne de subsistencia y luego de auténtico lujo, merced a cuidadas preparaciones culinarias que culminan en la perdiz a la moda de Alcántara, adoptada por la cocina francesa de palacio. Además de la perdiz, otras aves, caza de pelo, mayor y menor, hacen a esta provincia una delicia para los aficionados cinegéticos. La Vera es una excelente huerta en la que se producen tomates sabrosos y pimientos. De los pimientos se obtiene un excelente condimento: el pimentón, que es un ingrediente fundamental de casi toda la chacinería española. El pescado, de río... El pescado también está presente en los fogones cacereños. En esta provincia existen numerosas formas de preparar el bacalao, pero también se puede optar por el pescado de río: las truchas del Jerte, o las tencas. Las tencas fritas son clásicas en la cocina cacereña. En cualquier caso, también hay recetas originalísimas de la gastronomía extremeña que tienen su origen en los tiempos en los que anguilas y lampreas remontaban los ríos, y que hoy se siguen usando con otros pescados. El mejor embutido Son excelentes las chacinas y los salazones del cerdo ibérico. Algunos productos que pueden saborearse son el salchichón, el chorizo blanco, la morcilla fresca... pero por encima de todo el jamón, el jamón de pata negra de Montánchez y Piornal. Un auténtico placer para los sentidos. Un placer que se hace aún mayor si estos productos se consumen acompañados de vinos de Pitarra; caldos cacereños que todavía se elaboran de forma tradicional. Y el mejor queso De todos los quesos españoles, el más original, el que tiene más personalidad, el que se ha convertido en un símbolo de calidad, es la Torta del Casar, que se hace con la leche de oveja y que, en un proceso de fermentación especial, produce una auténtica exquisitez, suave, sabrosa, y con tal sabor y aromas, que nunca se puede olvidar. La repostería cacereña Dentro del capítulo dedicado a los dulces, en Cáceres podemos encontrarnos con una gran variedad de los mismos. Desde dulces de cuchara como los huevecillos, hasta productos de repostería clásica. Bizcochos, perrunillas, repápalos, bollos de chicharrones o monuméntelas de Alcántara son algunas de las exquisiteces, destinadas a hacer las delicias de los más golosos.


1)http://www.grgastronomia.com/caceres.php
2)http://es.geocities.com/maltravieso/gastro.htm
3)http://www.spain.info/TourSpain/Gastronomia/Cocina+Regional/Provincial/L/DP/0/Caceres?Language=es
4)http://www.ayto-caceres.es/ciudad/cultura/gastronomia.asp
5)http://www.guiarte.com/caceres/ocio-gastronomia-caceres.html

MONUMENTOS CACEREÑOS

La ciudad de Cáceres tuvo su primer asentamiento humano unos 13.000 años a.C., según las pinturas murales de la Cueva de Maltravieso, pero no es hasta la época romana cuando se establece una colonia estable, Norba Caesarina, y se levanta la muralla defensiva, que marca su primer trazado urbano.
Durante la dominación musulmana, Cáceres se define como un importante centro estratégico, conservándose de esta época gran parte de la muralla y el aljibe, el cual se encuentra dentro de lo que es hoy el Museo de ‘Las Veletas”.
Tras la reconquista definitiva de la ciudad por Alfonso IX en 1229, Cáceres se convierte en villa, desplazándose a ella familias nobles del norte de la Península, que empiezan una actividad edificatoria dentro del recinto amurallado.
Así nace el conjunto monumental de Cáceres erigido en los siglos XIV y XV, con numerosas reformas posteriores y edificaciones nuevas durante el XVI. De las rivalidades de estas familias le viene a sus casas señoriales un marcado acento militar, Por otra parte toman importancia iglesias, conventos y plazas, donde se concentra la vida activa de la ciudad. La más importante, la Plaza Mayor, junto a la muralla y donde se encuentra el edificio del Ayuntamiento, fue desde el siglo XIII espacio dedicado a las ferias y a partir del XVI punto de reunión del Concejo. En su parte meridional, la muralla de trazado romano, donde destacan las torres del Horno, Yerba y Bujaco, además del Arco de la Estrella, reformado en el siglo XVIII, y limitada en uno de sus laterales por la torre de los Púlpitos (siglo XV). Otra puerta de la ciudad antigua (época romana) bien conservada es la del Cristo.
Ya dentro de la muralla destacan tres espacios urbanos:Plaza de Santa María, San Mateo y San Jorge.
En la primera, donde se reunió el Concejo hasta el siglo XVI, se encuentra el edificio religioso más importante de Cáceres, el templo de Santa María la Mayor, construido en gótico tardío durante los siglo XV y XVI. A destacar sus dos portadas góticas y su torre renacentista. Su interior, con tres naves y hermosas bóvedas de crucería, alberga el retablo mayor, hermosa obra renacentista que quedó sin policromar.
La Plaza de San Mateo, recibe su nombre de la que fue parroquia de los nobles cacereños. Esta iglesia, también de gótico tardío con panes renacentistas, se construye entre los siglos XVI al XVIII, destacando su portada plateresca, sus contrafuertes y su retablo de madera.
La llamada Plaza de San Jorge, con la iglesia y el colegio construidos para la Compañía de Jesús, forman un núcleo barroco mediados del siglo.
Palacios señoriales, unidos a apellidos como Ovando, Mayoralgo, Golfines, Becerra, Ulloa, Saavedra, Plata, Solís, etc, junto a conventos como el de San Pablo, Santa Clara o San Francisco, e iglesias como la de Santiago de los Caballeros (XVI), con retablo mayor de Berruguete, o San Juan de los Ovejeros, gótica con algunos elementos de tradición románica, completan un conjunto histórico-artístico de primer orden, que han hecho de Cáceres una ciudad Patrimonio de la Humanidad.
Además de su conjunto arquitectónico, la ciudad cuenta con importantes colecciones arqueológicas y artísticas, recogidas en museos como el de Las Veletas, Yussuf Al Borch, Casa de los Caballos, Casa Pedrilla y Massa Solís, estos tres últimos de arte contemporáneo e historia y cultura recientes de la ciudad.

1)http://www.educared.net/asp/aulasunidas/pagines/escaparate/120/1/pag/HitosyMonumentos.htm
2)http://www.publispain.com/viajes/caceres/monumentos.htm
3)http://www.marevalo.net/caceres/hitos.html
4)http://es.wikipedia.org/wiki/Categor%C3%ADa:Monumentos_de_C%C3%A1ceres
5)http://www.spain.info/TourSpain/Arte+y+Cultura/Monumentos/L/DP/0/Casa+de+los+Golfines+de+Abajo?Language=es

HISTORIA CACEREÑA

Pequeña Historia
Cáceres es un crisol de culturas y razas desde la antigüedad. Las primeras muestras del ser humano en estas tierras son de época prerromana y, como ejemplo de ello la Cueva de Maltravieso. Este asentamiento contiene en su interior las muestras pictóricas más antiguas de la provincia, con una edad que rondan los 30.000 años. Esto ya demuestra una ocupación humana en época del Peleolítico Superior.
En un supuesto castro celtibérico, situado en el Barrio Monumental, algunos autores sitúan a Castra Servilia, sobre la cual se fundaría Norba Cesarina por Lucio Corenlio Balbo, hacia el año 24 a. C. Años antes, en el lugar conocido como Cáceres "el Viejo" , a escasos kilómetros de la ciudad fue fundado por Cecilio Vatelio, hacia el año 78 a. C. el campamento Castra Caecilia.


Vista general de Cáceres.

La ocupación visigoda de estas tierras y las luchas familiares entre Leovigildo y su hijo Hermenegildo, traerían consigo el declive de Norba como colonia romana , que después , con la invasión de los árabes, recobraría cierta importancia estratégica.
El s. XII traerá la liberación temporal de Cáceres de los árabes, gracias a las hazañas de Geraldo Semparor en 1166. Perdida nuevamente ésta, será conquistada de nuevo por Fernando II de León en 1169.
Es durante la dominación almorávide cuando Cáceres será conocida con el nombre de Hizn Qazris y posteriormente, con los almohades en el s. XII, se reconstruirá el recinto amurallado de la villa, reutilizando para ello anteriores restos de la muralla romana.
Este rey leonés dejaría la villa en poder de los llamados Fratres de Cáceres, que perderían la ciudad a manos de las tropas almohades, bajo cuyo dominio estaría hasta 1229, año en que la conquista definitivamente Alfonso IX de León. De esta conquista hay una singular leyenda "La Princesa encantada del Palacio de las Veletas".
Es a finales del S. XIII cuando esta villa de realengo se verá ocupada por familias aristocráticas que provienen del norte peninsular y que construirán palacios y casas señoriales que son la base fundamental del barrio monumental del Cáceres actual.

Cáceres desde los tejados.

El apoyo o no a la causa de los Reyes Católicos, en su lucha por la Corona de Castilla, supondría el desmochamiento de las torres de la mayoría de los palacios de la ciudad, cuyos dueños fueron contrarios a la causa de Isabel de Castilla.
Diversas minorías dejaron también su huella en la ciudad. Ejemplo de esto es el Barrio Judío intramuros, también llamado "Judería Vieja". Los mudéjares dejaron muestra de su paso como la "Casa Mudéjar" en el siglo XIV.
Será en el s. XVI el momento más importante para el desarrollo cultural y artístico de Cáceres y cuando la ciudad completa casi definitivamente su conjunto monumental. De esta época datan la mayoría de los palacios y casas señoriales de Cáceres monumental, con rasgos típicos de edificios de marcado carácter defensivo bajo la influencia del estilo renacentista.
El s. XX traerá la capitalidad de la Alta Extremadura para Cáceres y, con el tiempo, la capitalidad de la Provincia, siendo actualmente la segunda ciudad más poblada de Extremadura, e importante centro universitario extremeño.


1)http://www.marevalo.net/caceres/index.html
2)http://www.pueblos-espana.org/extremadura/caceres/caceres/Historia/
3)http://www.publispain.com/viajes/caceres/historia.htm
4)http://www.camaracaceres.es/caceres/capital/historia/histmain.html
5)http://www1.universia.net/CatalogaXXI/C10051PPESII1/E86515/index.html

martes, 9 de octubre de 2007

La bonita ciudad de Cáceres

Cáceres se localiza en la zona central de la península, ligeramente al Sur de la provincia, entre la Sierra de la Mosca y la Sierrilla, a 39º 28’ 30’’ de latitud Norte y 6º 22’ 30’’ de longitud Oeste; a una altitud media de 430 metros.Su término municipal ocupa 1.768 Km2, siendo el municipio más grande de España. Encrucijada de comunicaciones sobre la Vía de la Plata, cuenta en la actualidad con una población de 91.606 habitantes (01.01.07), a los que cabe añadir otros 15.000 transeúntes, la mayoría de ellos estudiantes.Localidades próximas de interés son: Trujillo (45 Km.), Mérida (68 Km.), Valencia de Alcántara (92 Km.), Alcántara (63 Km.), Coria (68 Km.) y Plasencia (82 Km.).
Los orígenes de Cáceres como núcleo urbano se remontan al año 25 a.C. con la fundación de la colonia romana Norbensis Caesarina, por Lucio Cornelio Balbo. De esta época se conserva una puerta en el flanco oriental de la muralla denominada Arco del Cristo o Puerta del Rio, por la proximidad a la Rivera del Marco.
Aún así, hoy dia es una ciudad muy atractiva para visitar y llevarte un trocito de historia a casa. Voy a explicar lo que sería una visita guiada para que nada se quede sin conocer.
La vieja ciudad de Cáceres se encuentra en una privilegiada localización orográfica en lo alto de un cerro que domina la llanura que se extiende a sus pies, y con todas las características apropiadas para ser elegido como enclave defensivo. La muralla, que se conserva en gran medida, circunscribe un óvalo de aproximadamente 500 m. por 300 m. de radios mayor y menor respectivamente, con una orografía ascendente que propicia importantes desniveles y una estructura urbana de calles empinadas, en muchos casos escalonadas, con dos importantes focos de convergencia: uno inferior en la plaza de Santa María y otro superior en la plaza de las Veletas.
Le proponemos un retorno al pasado, un paseo por la historia que comienza en la Plaza Mayor de la ciudad de Cáceres. Sabemos que las imágenes que les mostraremos conseguirán evocarle en gran medida la paz y el sosiego de este recinto, pero nada comparable con la impresión de venir con nosotros a vivirlo. Le garantizamos que no lo olvidará.

Iniciamos nuestro recorrido en el acceso principal al recinto amurallado: un gran arco oblicuo del siglo XVIII, construido así sobre otro del siglo XV para facilitar el paso de carruajes. En el interior, una hornacina con la Virgen de la Estrella, remata el arco en la parte superior y da nombre al mismo.
Es el principal acceso al recinto amurallado. Fue construida por Manuel Larra Churriguera con una forma oblicua característica para permitir el acceso de carruajes a las estrechas callejas interiores. Se accede a él mediante escalinata desde la Plaza Mayor.

Una calle angosta nos conduce hasta la plaza de Santa María, dejando a nuestra izquierda la fachada gótica del palacio episcopal y a la derecha la tapia del patio de la casa de Mayoralgo.
En la Plaza de Santa María, frente a la catedral, este palacio era la residencia del obispo de Coria. La construcción más antigua data del siglo XIII, siendo la fachada principal renacentista del siglo XVI y la lateral gótica del siglo XV.
La plaza de Santa María
Constituye el centro de la parte baja de la ciudad, con la catedral como núcleo alrededor del cual se levantan gran número de palacios y casas solariegas de sobria belleza, como el palacio de los Golfines, el de la Diputación, etc.
Iglesia Concatedral de Santa María.

Bellísima iglesia románico-gótica, declarada en época reciente concatedral de la diócesis de Coria-Cáceres. Torre de silueta inconfundible con los nidos de cigüeñas que la coronan y una estatua en bronce de San Pedro de Alcántara en su base.
La concatedral de Santa María es el edificio más importante de la plaza de su mismo nombre. Se trata de una iglesia románica de transición al gótico levantada entre los siglos XV y XVI sobre otra anterior del siglo XIII. De planta rectangular con tres naves contiene en su interior un espléndido retablo del siglo XVI en madera de cedro.
Plaza de San Jorge.

Plaza recoleta dedicada al patrón de la ciudad que constituye la transición entre las partes baja y alta del casco urbano. En una hornacina se encuentra la estatua en bronce de San Jorge a caballo matando al dragón.
Aneja a la plaza de Santa María, esta plaza constituye un escalón intermedio entre la parte alta y la baja de la villa.
Iglesia de la Preciosa Sangre.

Iglesia barroca de planta rectangular de una sola nave. Tiene dos características torres cuadradas coronadas con nidos de cigüeñas.
Barroca del siglo XVIII, esta iglesia y el convento anejo de la Compañía de Jesús fueron construidos por esta orden religiosa unos años antes de ser expulsados de España sus miembros. Los fuertes desniveles obligan a la construcción de unas preciosas escalinatas que descienden hasta la plaza de San Jorge.
Casa de los Solis.

Nos dirigimos hacia la parte más elevada del recinto amurallado por una empinada calle escalonada y, antes de llegar a la plaza de San Mateo, nos encontramos con la bocacalle que nos lleva hasta la casa del Sol o de los Solís, gótica del siglo XV con el blasón de los Solís sobre el imponente arco de medio punto de la entrada.
Torre de Sande.

Frente a la casa del Sol nos encontramos la mole imponente de la Torre de Sande, con su impresionante matacán y sus muros cubiertos de yedra.
Es una hermosísima torre gótica del siglo XIV desmochada por orden de los Reyes Católicos como otras muchas de la villa. Es destacable su imponente matacán sustentado por nueve mensulones en contraste con la gracilidad de la ventana gótica con columna geminada de su parte inferior. En el patio de la casa se asienta un restaurante con el nombre de la torre.
Plaza de San Mateo.

El camino nos conduce hasta la plaza de San Mateo en la que encontramos, entre otros edificios reseñables, la iglesia del mismo nombre y el convento de San Pablo habitado por Hermanas Clarisas.
La iglesia de San Mateo está dotada con elementos constructivos de varios estilos al haber sido construida y remodelada a lo largo de los siglos a partir del XIV.
Torre de las Cigüeñas.

A la izquierda de la iglesia de San Mateo se encuentra el imponente palacio de los Cáceres-Ovando con su torre conocida como de las cigüeñas por su gran altura.
Excepcionalmente conserva las almenas a pesar de que los Reyes Católicos ordenaron desmochar todas las de la ciudad para terminar con las guerras internas de la nobleza cacereña. Hoy es sede del Gobierno Militar.
Plaza de las Veletas.

Aneja a la Plaza de San Mateo se encuentra la de las Veletas. Aquí se ubica la Casa de las Veletas que da cobijo al Museo Provincial y al aljibe árabe del siglo XII de visita obligada.
La edificación principal de la plaza es el palacio del siglo XVI construido sobre ruinas de una fortificación árabe en el punto más elevado de la ciudad. Conserva un aljibe excavado en la roca, segundo a nivel mundial en tamaño tras el de Estambul. Merece la pena visitar el museo y el aljibe.
Palacio de los Golfines de Arriba.

Retornamos hasta la plaza de San Mateo para tomar la calle Condes en dirección hasta el palacio de los Golfines de Arriba, de impresionantes dimensiones, ocupado en la actualidad por un restaurante.
Se trata de una construcción del siglo XV con reformas posteriores.
Casa Mudejar.

Giramos a la derecha y bajamos por la cuesta de Aldana en dirección Norte para llegar de nuevo a la plaza de Santa María; en el camino nos encontramos con una sencilla casa de estilo mudéjar toledano que ha permanecido de forma excepcional en un entorno en el que la nobleza colindante impuso criterios arquitectónicos muy diferentes al suyo.
La presencia de esta casa dentro del recinto amurallado es excepcional puesto que, en la época de esplendor de la ciudad, la nobleza desplazó extramuros al vulgo y construyó enormes palacios donde hubiera casas humildes.
Casa del Mono.

En el descenso de la cuesta de Aldana nos encontramos varias casas solariegas en un enclave abrupto con las calles escalonadas y las casas levantadas sobre la roca del suelo. Se trata de un rincón muy pintoresco.
El final de la cuesta de Aldana nos conduce directamente a la plaza de Santa María, donde termina este circuito que hemos dado en llamar Ruta 1 y que ha transcurrido por el núcleo central del recinto amurallado de la ciudad.
La longitud del recorrido es de aproximadamente 800 metros y puede realizarse en 1 hora sin tener en cuenta los tiempos de visita a museos, iglesias y palacios.
Arco de Santa Ana.

En esta segunda ruta, comenzamos el recorrido extramuros, desde la plaza de San Juan dirigiéndonos hacia la plaza de las Piñuelas y, girando a derecha, acceder bajo un arco abovedado de ladrillos hasta lo que fue un postigo y hoy es el arco de Santa Ana.
Se trata de un postigo lateral de la muralla convertido en puerta de acceso y, en el siglo XVIII, llevado al estado en el que se conserva. Intramuros, sobre el arco, una hornacina contiene la imagen de Santa Ana.
Adarve de Santa Ana.

Una vez en el interior del recinto, giramos hacia abajo por el precioso Adarve de Santa Ana hasta llegar al Arco de la Estrella en el que se inició la Ruta 1.
Los adarves recorren la muralla intramuros permitiendo su circunvalación. Desde los palacios establecidos frente a las torres albarranas proyectadas al exterior surgían pasarelas de acceso a las mismas en forma de arco para salvar el adarve. Hoy en día se conservan algunos como el que surge del palacio de la Generala hasta la torre almohade del siglo XII llamada del Horno.
Palacio de Moztezuma.

Superado el Arco de la Estrella, el adarve termina con la mole impresionante del palacio de Moctezuma, que ocupa el vértice norte del recinto amurallado.
Este palacio del siglo XVI y estilo renacentista edificado sobre una antigua casa del siglo XIV fue remodelado por un descendiente de Isabel de Moctezuma, hija del último emperador azteca, de quien recibe el nombre.
Palacio de Carvajal.

Desde el palacio de Moctezuma nos dirijimos por una calleja de las traseras del palacio Episcopal hasta llegar nuevamente a la plaza de Santa María y, una vez allí, girar a la izquierda para encontrarnos con el precioso palacio de Carvajal, sede actualmente del Patronato de Turismo y Artesanía de la Diputación de Cáceres.
Fantástico palacio gótico del siglo XV con un espléndido arco de impresionantes dovelas y un bonito balcón de esquina. Por la calle de la Amargura, trasera a la catedral, se puede ver su torre redonda de la primera época de la reconquista de la ciudad. Es posible el acceso libre al magnífico patio interior, representativo del estilo empleado en otros palacios de la ciudad.
Arco del Cristo.

Siguiendo hacia abajo la calle de la Amargura, en dirección Este llegamos nuevamente a la muralla y tomando dirección Sur por el Adarve del Cristo hasta encontrarnos con la puerta más antigua conservada en la muralla: el arco del Cristo fechado en el siglo I y de origen romano, construido en sillares de granito.
Vestigio de la que fuera colonia romana Norba Caesarina, este arco recibe su nombre del Cristo ubicado en una hornacina sobre él.
Ermita de San Antonio.

Continuando por el adarve en dirección sur, nos encontramos con una minúscula iglesia del siglo XV adosada intramuros a la muralla.
Nos encontramos en pleno barrio judío, en una zona de estrechas y empinadas callejuelas donde vivieron hasta su expulsión los judíos cacereños. La ermita actual se edificó sobre la antigua sinagoga.
Rincón de la Monja.

Tomamos la calle del Rincón de la Monja, todavía en la judería, para acercarnos a las escalinatas que dan acceso a la plaza de las Veletas.
Esta angosta y empinada calleja nos conduce hasta la casa de los Caballos, sede del actual Museo de Arte Contemporáneo anejo al Museo de las Veletas. El fuerte desnivel se salva con escalinatas que conducen directamente a la plaza de las Veletas, por donde ya pasamos en la Ruta 1.
Parador de Turismo.

Desde la Plaza de las Veletas nos dirigimos hasta la de San Mateo y, una vez allí, tomamos la calle Ancha dejando a nuestro alrededor imponentes palacios y casa solariegas hasta encontrarnos con el palacio del Comendador de Alcuéscar, hoy Parador Nacional de Turismo.
Inmenso palacio del siglo XIV que ha sufrido diversas remodelaciones conservando la torre como elemento más antiguo.
Hospital de los Caballeros.

El final de la calle Ancha nos conduce directamente hasta lo que fue la puerta de Mérida con la muralla integrada en los edificios colindantes. A la izquierda dejamos la casa de los Pereros y a la derecha, adarve adelante, encontramos el que fuera Hospital de los Caballeros.
Hermoso rincón en el adarve sur de la villa construido en el siglo XVII en estilo gótico para su uso como hospital, aunque se convirtió en poco tiempo en vivienda particular.
Siguiendo por el adarve de Mérida, tomaremos de nuevo dirección norte por el adarve de P. Rosalío y volveremos a encontrar el arco de Santa Ana donde empezó y termina este circuito que hemos dado en llamar Ruta 2 y que ha transcurrido por la periferia del recinto amurallado de la ciudad.
La longitud del recorrido es de aproximadamente 1.500 metros y puede realizarse en 2 horas sin tener en cuenta los tiempos de visita a museos, iglesias y palacios.
Esto sería lo que no nos podemos perder de Cáceres, en cuanto al turismo se refiere.
En cuanto a la gastronomía yo destaco el mejor embutido y el mejor queso, son excelentes las chacinas y los salazones del cerdo ibérico. Algunos productos que pueden saborearse son el salchichón, el chorizo blanco, la morcilla fresca... pero por encima de todo el jamón, el jamón de pata negra de Montánchez y Piornal. Un auténtico placer para los sentidos. Un placer que se hace aún mayor si estos productos se consumen acompañados de vinos de Pitarra; caldos cacereños que todavía se elaboran de forma tradicional. De todos los quesos españoles, el más original, el que tiene más personalidad, el que se ha convertido en un símbolo de calidad, es la Torta del Casar, que se hace con la leche de oveja y que, en un proceso de fermentación especial, produce una auténtica exquisitez, suave, sabrosa, y con tal sabor y aromas, que nunca se puede olvidar.